jueves, octubre 12, 2006

De la moda, lo que te acomoda



Desde las recónditas tierras del Soconusco, donde nací y crecí, qué me iba yo a imaginar que algún día tendría que gastar todos mis ahorros para comprarme un vestido.
Ayer Mr La Folle tuvo que ir a un desfile de modas organizado por la empresa, acompañado de su tapachulteca mujer, neófita en el arte del buen vestir. Salí corriendo a las 4 de la tarde a buscar un vestido.
Muy a mi pesar, saqué todo el dinero que tenía y un poco más prestado, y entré a una exclusiva tienda dispuesta a llevarme lo que más me gustara sin importar el precio. La chica me dio cuatro opciones y hasta me halagó pasándome sólo tallas 6; obviamente no me quedaron.
De todos los vestidos, dos fueron los que más me hacían sentir Nicole Richie o Lindsay Lohan. No me quería ver muy disfrazada pero todo ahí era demasiado para mí.
Siempre he pensado que los espejos de las tiendas tienen un efecto adelgazador y todo lo que te pruebas se ve mejor en la tienda que en tu casa. Pues eso me pasó ayer. Me decidí por un vestido que según la dependienta de tienda tipo Pretty Woman me favorecía. ¡Y cómo no me iba a favorecer si parece un kimono para embarazada! Pero en fin, a mí también me gustó y me sentía cómoda y bonita. La chica me enseñó a pronunciar el nombre del diseñador por si me preguntaban y eso me dio más confianza.
El atuendo fue sorpresa para Mr La folle. Me puse el vestido y no quise modelar descaradamente para observar su reacción natural: ¡No se dio cuenta porque se parece mucho a mi bata de dormir! Cuando lo vio me halagó por supuesto, pero yo no me sentía cómoda. El espejo de mi casa me hacía ver diferente y cuando me dijo lo de la bata ya sólo podía verme en bata, un desastre.
Entonces me cambié. Pero luego de pensar que había gastado tanto decidí ponérmelo y actuar. Fuimos al show. Sentí que me miraban, a lo mejor no y sólo me lo imaginé. Lo cierto es que no me sentí tan mal, de hecho hasta me gustó. Ahora empiezo a comprender por qué ese mundo frívolo envicia a las personas.
Sin embargo, no pienso repetir el mismo error. En primera pude haberme puesto cualquier cosa con la que me hubiera sentido más auténtica y nadie se hubiera dado cuenta y en segundo lugar, si se dan cuenta me vale madres. La próxima vez no me voy a gastar todos mis ahorros en un trapo y voy a buscar algo que me encante y que sea original, tal vez alguna combinación mía. Lo importante no es lo que uno se ponga si no cómo lo porte.

2 comentarios:

macun dijo...

querida lafolle,

yo lo único que puedo decir es que te hubieras visto bien "chic et a la mode" con la bata del baño o con el vestido o con una sábana enrollada de modo original e irreverente, porque el buen gusto se trai en la sangre mana, y la verda que tu tienes muy buen gusto y estás bien reinis. Ya quisieran esas muñecas insípidas color de tofu, que huelen a tofu y -supongo-saben a tofu, ser como tú.

Lo unico que te falta es darte cuenta, creertelo y tenerlo en la cabeza todo el tiempo

-todas somos hermosas-

dije!

el anís feliz dijo...

te hubieras ido en fondo mana!! con botas a las rodillas y unos guantes de seda blanco
Tia perra