
Queridas Perras Sucias,
Pos fijensen que ayer estaba yo bien agusto tomandome unos vinos con mi amigo el benjis, ahí estabamos en el depa quesque leyendo mi carta astral en el internet, yo bien clavada según viendo lo que me depara el destino y la otra explicándome...De pronto que brinca el benja como tlaconete con sal y dice:"¡está temblando! ¡está temblando!" Y yo:¡pshhhhhhhhhht,baaaaaah,no sheas shismoshaaa, no shieeento nadaaaaa!
Pos mejor me jaló quesque para protegernos debajo del marco de la puerta, y yo namás le daba el avión. Después de un rato ahí parados que se me ocurre mirar hacia las lamparas del techo y ¡¡aaaay mamachiiiiita! ¡bailaban como endemoniadas!
Ante tal situación, y porque nos entró mucho temor, decidimos salirnos del edificio por eso de las 'réplicas', así namás, agarramos nuestros bolsos y nos calzamos la chancla (con calcetín negro se me veían divinas) y nos fuimos a dar la vuelta.
Caminamos unas cuadras y a lo lejos vimos un bar que nos llamó como cucarachas al pan rancio, suuuuuper coqueto, padrísimo,con cortinotas de encaje negro, sillones de terciopelo rojo, con lámparas desas con fafalais y luz roja en cada mesa (ver imagen), las paredes de los baños tapizadas de terciopelo rojo y con unas pantallas que pasaban fotos eróticas antiguas, bien chidas. Los meseros bien guapos, con caras de demoños malosos y traviesos ¿y de música? puuuro jazz bien bueno...
Fue un verdadero hallazgo, nos sentimos muy felices y agradecimos ese riatazo (así dice el benjis que se sintió el temblor) que nos sacó a explorar otros horizontes...ora que vengan los llevo, seguro.
(la verdad que yo no sentí nadita de miedo, pero me la pasé a todo dar)
besos